¿De qué está hecho el DCP?

Aunque realmente es un conglomerado de letras y números que parece no dar demasiada información, lo cierto es que tras este batiburrillo de letras se esconde la información:

Los dos ficheros con extensión “MXF” son los que el proyector usará para reproducir el DCP. Uno contiene la imagen y otro el sonido. El resto de ficheros son información sobre el DCP que necesita el servidor, para poder reproducirlos, además de decir quién ha realizado el DCP, etc.

Comparativamente es como un archivo de video cualquiera de vuestro ordenador, solo que sirve sólo y exclusivamente para ser reproducido en servidores de cine digital.

Un DCP ocupa un ratio de alrededor de 1 Gigabyte por Minuto. Así, una película de 90 Minutos ocupará unos 100GBs aproximadamente. Dado que el sistema de compresión, basado en JPEG2000 y codificación de color XYZ a 12 bits por componente es extremadamente eficiente, el resultado visual es idéntico al master original.

Existen DOS tipos de DCP actualmente, ambos compatibles: INTEROP y SMPTE.

Interop es el formato más antiguo y es el más compatible de los dos, pues TODOS los servidores DCI deben soportarlo.

SMPTE es el formato más moderno, que poco a poco irá instalándose en todos los servidores.

Las diferencias entre ambos es el sistema de subtitulado, incompatibles entre sí pero mejorado en el caso de SMPTE, además de que en el caso de SMPTE se amplía a 25FPS y a 30FPS las opciones de reproducción, además de los modos HFR. Esto hace que se tenga que evitar el tocar el audio (que veremos más adelante) para poder pasar a 24FPS.

Actualmente, TODAS las películas comerciales vienen en Interop a 24FPS.

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